Estos
animales evolucionaron en un sistema óseo y vascular especial a partir del
cambio de unos pocos juegos de genes.
Dichos genes controlan la expresión
temprana en el desarrollo embrionario y la expresión de los factores de
crecimiento, una vez que son adultos.
Además, varios de los genes
"modificados"están directamente relacionados
con los genes que controlan los tejidos cardiovasculares y óseos.
Con respecto a esto, los investigadores se toparon con una pequeña sorpresa.
Y
es que parece que la longitud del cuello coe - volucionó para albergar un sistema
vascular cada vez más largo, y no al revés.
Con el tiempo, la selección natural
fijaría estos caracteres para siempre.