La célula está rodeada por una membrana, denominada "membrana plasmática".
La membrana delimita el territorio de la célula y controla el contenido químico de la célula.
La membrana plasmática representa el límite entre el medio extracelular y el intracelular.
Es de gran importancia para los organismos, ya que a su través se transmiten mensajes que permiten a las células realizar numerosas funciones.
Es tan fina que no se puede observar con el microscopio óptico, siendo sólo visible con el microscopio electrónico.
Presenta las siguientes características :
Es una estructura continua que rodea a la célula.
Por un lado está en contacto con el citoplasma (medio interno) y, por el otro, con el medio extracelular que representa el medio externo.
Contiene receptores específicos que permiten a la célula interaccionar con mensajeros químicos y emitir la respuesta adecuada.