La degradación de la materia orgánica, aunque es un proceso lento, aporta elementos necesarios para el enriquecimiento del suelo, necesario para la nutrición y el desarrollo de la vida vegetal.
Denro de los elementos que la materia orgánica aporta al suelo se encuentran el carbono y el nitrógeno.
El carbono constituye el elemento más abundante de la materia orgánica, ya que se encuentra practicaente en todas las estructuras, organos y tejidos de los seres vivos, siendo uno de los principales elementos requeridos para el enriquecimiento de los suelos, y un sustrato energético indispensable para el desarrollo de la vida vegetal ; el nitrógeno procede de la degradación de las proteinas, encontrándose en menor proporción con respeto al carbono.
Existe en agronomía, agricultura y disciplinas relacionadas un término muy común que es el del índice carbono / nitrógeno (proporción carbono nitrógeno), empleado para medir la cantidad de nutrientes presentes en el suelo, producto de la degradación de la materia orgánica, y del que depende el proceso de siembra, determinando cuando el suelo es óptimo o no.
El índice carbono / nitrógeno ideal para considerar un suelo óptimo está en el rango de 8, 5 a 11, con una media aproximada de 10, lo que quiere decir que en condiciones ideales la proporción de carbono / nitrógeno está en el orden de 10 : 1.
Sin embargo, determinar este índice, o el comportamiento de la proporción carbono / nitrógeno durante el proceso de descomposición orgánica sería difícil, ya que dependería de múltiples factores, incluyendo la composición de la estructura orgánica.