Dos implicaciones sociales del albinismo son la discriminación y la segregación.
La primera resulta del rechazo, prejuicio, maltrato por parte del entorno social en el que se desenvuelve el individuo con esta condición genética, por su parte la segregación implica que la persona es apartada o aislada restringiendo con ello, su desarrollo y desenvolvimiento social.
Para promover la inclusión efectiva de personas con esta alteración genética lo primero es realizar una campaña de información y concientización con relación a las causas y características del albinismo, además es importante fomentar en las escuelas la tolerancia y el respeto para estos individuos.
Un avance científico en el campo de la biotecnología e ingeniería genética es el descubrimiento de nuevas herramientas para la edición genética de los genomas con la finalidad de encontrar la cura para diferentes condiciones y enfermedades genéticas.
El albinismo es una expresión genética que causa o produce una gran impresión en las personas que observan a individuos con esta condición.
Quienes a menudo reaccionan con cierto recelo, asumiendo que pueden contagiarse o simplemente rechazan al individuo por su apariencia diferente, cuando la realidad es que más allá de la obvia despigmentación corporal, no existe diferencia con respecto a una persona que no exhibe esta característica propia del albinismo.
Cualquier posible solución médica de esta condición por medio de usos de técnicas genéticas, está sujeto a ciertos resquemores morales como ocurre también en el caso de la clonación, alimentos transgénicos, entre otros.