Los peces, anfibios e insectos confían de muchos estímulos visuales y no visuales que van integrando a medida pasa el tiempo.
Por ejemplo, tienen referencias fijas como estímulos acuáticos, visual o químicos ; mientras que la brújula integrada viene gracias al compás de las señales celestes o al magnetismo terrestre.
Por otra parte los murciélagos perciben su mapa mental gracias a la ecolocación que les proporciona un ruido que ellos producen y el eco que este producen los perciben, formando un mapa mental.
Estos animales tienden a memorizar los mapas, por ejemplo, un murciélago puede dejar de emitir ruidos cuando consigue su cueva ; de igual manera lo hacen los anifibios, peces e insectos.