QUE SON LAS CÉLULAS DIANA
Las células diana o células blanco es
cualquier célula que tiene un receptor específico que reacciona con una
hormona, antígeno, anticuerpo, antibiótico, célula T sensibilizada u
otra sustancia específica.
Hay alrededor de 200 tipos de células
diferenciadas en los seres humanos.
Sólo algunas producen hormonas, pero
la mayor parte de los 75 billones de células en un ser humano son
blancos para una o más de las más de 50 hormonas conocidas.
El concepto
de la célula blanco es un modo útil de analizar la acción hormonal.
Accion sobre las celulas diana
Las
hormonas pueden actuar directamente sobre el órgano efector, o bien
actuar sobre la liberación de otras hormonas : - se llaman hormonas
efectoras a las que actúan sobre el órgano efector.
En el organismo
las hormonas son liberadas al torrente sanguíneo donde se mantienen hasta
encontrar una célula diana o célula blanco apropiada, aquella que cuente con un
receptor en el que la hormona pueda encajar y realizar la tarea específica que
le corresponde.
Una misma hormona puede
afectar a diversos tipos de célula del mismo modo que una misma célula
puede ser el blanco de distintas hormonas.
Los efectos de
una hormona sobre la célula diana pueden ser igualmente variados, permitiendo
que las más de 50 hormonas conocidas del cuerpo humano ejerzan distintas
funciones en nuestro organismo al encajar con la célula apropiada.
· La insulina, ejemplo de este proceso
Un ejemplos del
efecto fisiológico que ocurre cuando las hormonas son recibidas por las células
diana, es el de la insulina y su acción
en nuestro organismo.
La insulina es una hormona producida por las
células beta de los islotes de Langerhans, ubicados en nuestro páncreas, órgano
que es el encargado de secretarla.
Cuando ingerimos alimentos ricos en azúcar,
nuestro páncreas inicia la liberación de insulina con el fin de que la glucosa
sea adecuadamente aprovechada por el cuerpo, de este modo esta hormona viaja
por el torrente sanguíneo donde las células musculares, que funcionarán como
células diana, la reciben.
Gracias a la unión de la insulina con sus células
diana es que nuestro cuerpo puede absorber la glucosa y convertirla en energía,
ayudándonos a realizar nuestras actividades cotidianas sin fatiga.