Los seres vivos de un ecosistema se alimentan unos de otros.
Por ejemplo, los linces comen conejos y éstos se alimentan de hierba.
Todos los seres vivos que se alimentan unos de otros forman una cadena alimentaria.
El hombre también pertenece a la cadena alimentaria porque se alimenta de animales y plantas.
El 23, 8% de toda la energía producida por la fotosíntesis es consumida por el ser humano, lo que afecta a la diversidad de vida sobre la Tierra y aumenta la desertificación.
Los seres humanos se apropian ya de un cuarto de la energía planetaria producida por la fotosíntesis.
En algunas áreas de la Tierra el 63% de la producción total de la energía generada por las plantas es consumido directa o indirectamente por los seres humanos.