El transporte pasivo permite el paso molecular a través de la
membrana plasmática a favor del gradiente de concentración o de carga
eléctrica.
El transporte de sustancias se realiza mediante la bicapa
lipídica o los canales iónicos, e incluso por medio de proteínas
integrales.
Hay cuatro mecanismos de transporte pasivo :
Ósmosis : transporte de moléculas de agua a través de la membrana plasmática mediado por proteínas específicas –acuaporinas– y a favor de su gradiente de concentración.
Difusión simple : paso de sustancias a través de la membrana
plasmática, como los gases respiratorios, el alcohol y otras moléculas
no polares.
Difusión facilitada : transporte celular donde es necesaria la presencia de un carrier o transportador (proteína integral)
para que las sustancias atraviesen la membrana.
Sucede porque las
moléculas son más grandes o insolubles en lípidos y necesitan ser
transportadas con ayuda de proteínas de la membrana.
Ultrafiltración o Diálisis : En este proceso de transporte pasivo, el
agua y algunos solutos pasan a través de una membrana por efecto de una
presión hidrostática.
El movimiento es siempre desde el área de mayor
presión al de menos presión.
La ultrafiltración tiene lugar en el cuerpo
humano en los riñones y es debida a la presión arterial generada por el
corazón.
Esta presión hace que el agua y algunas moléculas pequeñas
(como la urea, la creatinina, sales, etcétera) pasen a través de las
membranas de los capilares microscópicos de los glomérulos para ser
eliminadas en la orina.
Las proteínas y grandes moléculas como hormonas,
vitaminas, etc.
, no pasan a través de las membranas de los capilares y
son retenidas en la sangre.