Cuando vacunamos a nuestro bebé siempre nos adiverten que puede tener fiebre en las horas posteriores como reacción a la vacuna.
Un estudio publicado al respecto en la revistaPediatricsha demostrado quelos bebés amamantados tienen menos fiebre después de la vacunaciónque los que reciben lactancia mixta o artificial.
La inmunización de la vacuna actúa como una enfermedad leve, es por eso que muchos niños tienen unas décimas de fiebre y pérdida de apetito después se der vacunados.
La fiebre alta es poco frecuente, sólo la padecen entre un 1 y un 2 por ciento de los bebés.
Lo que los científicospudieron comprobar es que los bebés alimentados exclusivamente con leche materna estánmás protegidos frente a la fiebredespués de la vacunación.
Para ello hicieron un seguimiento a 450 bebés que fueron vacunados a los 3 y 6 meses de la primera y la segunda dosis de una combinación de vacunas (contra la difteria, el tétanos, la tos convulsa, la hepatitis B, la polio, la Haemophilus influenzae tipo B y la infección neumocócica).