Las enfermedades mentales tienen una base fisiológica y psicológica.
Esto quiere decir que los trastornos y enfermedades mentales o psiquiátricas se deben a desordenes funcionales - como por ejemplo déficit, aumento o disfunción de neurotransmisosres - así como a desordenes emocionales o conductuales.
La importancia de combinar medicamentos - terapia farmacológica - y psicoterapia en los trastornos mentales está en que se realiza un abordaje amplio del problema o enfermedad existente, corrigiendo tanto el trastorno funcional como los desencadenantes de orden psicológico.
Esto permite no sólo el tratamiento del problema sino que previene las recurrencias del mismo.