Los microorganismos detectan y se adaptan a los cambios en su ambiente.
Cuando se agotan los alimentos favorecidos, algunas bacterias pueden llegar a ser motile para buscar alimentos, o pueden producir enzimas para explotar recursos alternativos.
Un ejemplo de una estrategia extrema de la supervivencia empleada por ciertas bacterias que son Gram positivas y de bajo contenido de G + C es la formación de endosporas.
Este proceso de desarrollo complejo se inicia a menudo en respuesta a la privación de nutrientes.
Esto permite que la bacteria produzca una célula inactiva y altamente resistente para preservar el material genético de la célula en tiempos de estrés extremo.