Ante todo, vale aclarar ¿qué es símil o comparación y qué es
metáfora?
El símil, también conocido como comparación, es un recurso
literario que establece una semejanza entre dos objetos mediante un nexo
comparativo (como, igual que, parecido a, se asemeja a, entre otros).
Mientras que, la metáfora, se emplea para hacer
comparaciones abreviadas, las cuales no tienen enlace o nexo comparativo.
Esta
figura, le otorga belleza a la oración y al vocabulario.
Tiene cierta semejanza
con el símil, ya que compara dos elementos, siendo en este caso, uno real y
otro figurado, pero sin la presencia de nexos que relacionen los elementos
comparados.
Ahora bien, con respecto a las oraciones que se deben
convertir a comparación y a metáfora, lo adecuado sería lo siguiente : * La noche era fría
Comparación o símil : La noche era fría como un gran tempano
de hielo.
Metáfora : Cualquier fuente de calor era poca en la noche que
era fría.
* Las risas se escuchaban fuertemente
Comparación : Las risas se escuchaban fuertes como si fueran
truenos.
Metáfora : las risas se escuchaban fuertemente, su melodía recorría mi mente.
* Su cabello brillaba demasiado
Símil o comparación : Su cabello brillaba demasiado como las
estrellas.
Metáfora : Su cabello brillaba demasiado, que
bello amanecer.