La homeostasis, encargados de mantener la constancia de las interacciones básicas del
medio interno.
La programación genética está encaminada a asegurar el funcionamiento
idóneo, que se considera sano cuando es capaz de satisfacer las necesidades
del individuo, responder a las exigencias del medio ambiente y a las de su propio medio
interno y proseguir su desarrollo mental, biológico y cultural.
Inherentes al psicosoma son los impulsos necesarios para su conservación, desarrollo
y reproducción, así como los mecanismos reguladores encargados de mantener
la constancia del medio interno.
Los mecanismos intermedios son el conjunto
de interacciones neurológicas, fisicoquímicas e inmunológicas mediadoras entre los
altos niveles de integración cerebral y la función de los diversos órganos, aparatos y
sistemas (González de Rivera, 1980, 2003).
A través de dichos mecanismos, el estrés
ambiental y los estímulos simbólicos hallan su expresión fisiológica, pudiendo, en
ocasiones, desencadenar procesos patológicos.