El fenómeno obedece al cambio de estaciones en la parte boreal y austral de nuestro planeta.
Las aves que anidan en las latitudes altas del norte, llamadas migratorias boreales, llegan cada año a la Sabana con el otoño norteño, entre septiembre y noviembre ; algunas pasan el invierno norteño aquí, otras siguen hasta la Amazonía y hasta la Patagonia.
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La cuarta parte de las especies registradas en la Sabana en los últimos años son migratorias boreales e incluyen grupos diversos como las reinitas (Parulidae), mosqueros (Tyrannidae), tangaras (Thraupidae), gavilanes (Accipitidae) y correlimos (Scolopacidae) ente otros.
En general, las aves migratorias son relativamente más abundantes en los humedales y los parques y hábitats alterados de las partes planas de la Sabana.
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Esta época la comenzamos a detectar cuando observamos poco a poco un numero de aves mayor de lo normal en nuestros humedales, vemos tirano norteño (Tyrannus tyrannus), reinita gorginaranja (Dendroica fusca), tangara veranera (Piranga rubra), el pibí oriental (Contopus virens) y el andarrios mayor (Tringa solitaria) que son algunas de las aves migratorias más comunes durante esta temporada.