10 prevenciones para evitar el efecto invernadero?
10 prevenciones para evitar el efecto invernadero.
10 prevenciones para evitar el efecto invernadero.
En resumen
Internalizar la concientización, educación y divulgación ecológica en cada uno de nosotros. No malgastar electricidad, agua, gas, y en general todos los recursos naturales y no renovables. Separar los desechos sólidos según su tipo (vidrio, papel, aluminios, etc.
Internalizar la concientización, educación y divulgación ecológica en cada uno de nosotros.
No malgastar electricidad, agua, gas, y en general todos los recursos naturales y no renovables.
Separar los desechos sólidos según su tipo (vidrio, papel, aluminios, etc.
) para facilitar su recolección y reciclaje.
Uso
de materiales, artefactos, y recursos ecológicos tales como : papel
reciclado, vehículos que funcionen con energía no contaminantes, uso de
energía solar, heólica, reemplazo de bombillos tradicionales (luz
amarilla) por bombillos ahorradores de energía (luz blanca), etc.
No usar productos contaminantes, tales como los aerosoles que contienen CFC, detergentes, etc.
La única defensa razonable ante el cambio climático es la reducción
drástica de emisiones de dióxido de carbono cambiando el sistema
energético y por tanto el económico, renunciando a la devoradora
filosofía de desarrollo sin limites.
Se ha calculado que la
estabilización de la concentración efectiva de C02 en la atmósfera
requiere la reducción de emisiones de origen energético al 70% del nivel
de 1990 para el año 2020, y aun así dicha estabilización sólo tendría
lugar una década después con una cantidad de dióxido de carbono un 8%
mayor que en 1990.
Sin embargo, no es menos cierto que la satisfacción de las
necesidades básicas del Tercer Mundo, formado por el 80% de la humanidad
y donde tiene lugar el 90% del aumento de población, conlleva un
crecimiento de la demanda energética que podría alcanzar un 4 0 5% anual
en las actuales condiciones.
Para dar salida a ambas prioridades hay
que aplicar simultáneamente dos estrategias : el ahorro de energía
mediante la racionalización del uso y el empleo de tecnologías
eficientes, y obtención de la energía imprescindible por métodos
renovables de bajo impacto ambiental.
Todo ello dentro de un necesario
cambio de modos de vida, reduciendo el consumo en el Norte para que el
Sur tenga margen para aumentar el suyo hasta niveles dignos.