LA CORDIALIDAD.
Un día, como de costumbre, el joven pasaba todos los días por frente de la casa de un anciano y con un leve gesto le saludaba.
Pero notó algo diferente, el anciano estaba llorando.
El mozo quiso detenerse a preguntar pero pensó : - - - - En realidad, yo no conozco a este señor y no quiero.
Ser impertinente.
Así, si más, siguió su camino pero desde ese momento no pudo quitar de su mente las lágrimas del viejo.
Se dijo : - - - - Mañana cuando pase me acercaré y hablaré con él.
Quizá necesita un amigo.
Al siguiente día, al llegar a la casa del anciano, tocó a la puerta.
Un hombre salió y le preguntó : - - - - Si, ¿qué desea?
Buenas tardes - - - - respondió el joven.
- - - -
Sabe, quería saludar al anciano que siempre esta sentado en frente de la casa.
El hombre respondió : - - - - Mi padre murió anoche.
El joven quedó impávido ante la noticia.
El hijo le preguntó : - - - - ¿Y usted quién es?
El joven contesto : - - - - En realidad nadie conocido, sólo que ayer cuando pasé noté que su padre lloraba y en el momento no quise importunar pero luego no pude quitar de mi mente las lágrimas de su papá.
El hijo del anciano le dijo : - - - - ¡Ah ya se quien es usted!
Mi padre lo mencionaba en su diario.
El estaba muy agradecido con Dios por su amabilidad al saludarlo.
El decía que usted era un ángel, y ayer escribió que usted le había sonreído.
El joven respondió : - - - -
Nunca habría imaginado que mi saludo y esa pequeña sonrisa significarían tanto para su padre.
El hijo le respondió : - - - - Quizá no hubieran significado tanto para él si yo o mis otros hermanos lo hubiéramos visitado aunque sea una vez en varios años.
Una sonrisa, puede ser un gesto que cambie la vida de alguien para siempre.
Sonría,
Recuerda : El ungüento y el perfume alegran el corazón, Y el cordial consejo del amigo, al hombre.