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Me pueden decir 5 poetas mexicanos?

Me pueden decir 5 poetas mexicanos.

Pregunta de Arte · 1 respuesta · 3 votos · mejor respuesta de Wilmercollazo20

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Mejor respuesta

Wilmercollazo20
8

No importa que la flecha no alcance el blancoMejor asíNo capturar ninguna presaNo hacerle daño a nadiepues lo importantees el vuelo la trayectoria el impulsoel tramo de aire recorrido en su ascensola oscuridad que desaloja al clavarsevibranteen la extensión de la nada

Es una calle larga y silenciosa.

Ando en tinieblas y tropiezo y caigo

y me levanto y piso con pies ciegos

las piedras mudas y las hojas secas

y alguien detrás de mí también las pisa :

si me detengo, se detiene ;

si corro, corre.

Vuelvo el rostro : nadie.

Todo está oscuro y sin salida,

y doy vueltas en esquinas

que dan siempre a la calle

donde nadie me espera ni me sigue,

donde yo sigo a un hombre que tropieza

y se levanta y dice al verme : nadie.

Como duerme la chispa en el guijarro

y la estatua en el barro,

en ti duerme la divinidad.

Tan sólo en un dolor constante y fuerte

al choque, brota de la piedra inerte

el relámpago de la deidad.

No te quejes, por tanto, del destino,

pues lo que en tu interior hay de divino

sólo surge merced a él.

Soporta, si es posible, sonriendo,

la vida que el artista va esculpiendo,

el duro choque del cincel.

¿Qué importan para ti las horas malas,

si cada hora en tus nacientes alas

pone una pluma bella más?

Ya verás al cóndor en plena altura,

ya verás concluida la escultura,

ya verás, alma, ya verás.

Así como del fondo de la música

brota una nota

que mientras vibra crece y se adelgaza

hasta que en otra música enmudece,

brota del fondo del silencio

otro silencio, aguda torre, espada,

y sube y crece y nos suspende

y mientras sube caen

recuerdos, esperanzas,

las pequeñas mentiras y las grandes,

y queremos gritar y en la garganta

se desvanece el grito :

desembocamos al silencio

en donde los silencios enmudecen.

Pulsas, palpas el cuerpo de la noche,

verano que te bañas en los ríos,

soplo en el que se ahogan las estrellas,

aliento de una boca,

de unos labios de tierra.

Tierra de labios, boca

donde un infierno agónico jadea,

labios en donde el cielo llueve

y el agua canta y nacen paraísos.

Se incendia el árbol de la noche

y sus astillas son estrellas,

son pupilas, son pájaros.

Fluyen ríos sonámbulos.

Lenguas de sal incandescente

contra una playa oscura.

Todo respira, vive, fluye :

la luz en su temblor,

el ojo en el espacio,

el corazón en su latido,

la noche en su infinito.

Un nacimiento oscuro, sin orillas,

nace en la noche de verano,

en tu pupila nace todo el cielo.