Al comediante y actor de teatro de calle Carlos Michelena se lo puede encontrar habitualmente en el parque El Ejido, su rostro, casi siempre pintado de blanco, como el de la mayoría de los actores de teatro callejero, puede tener una connotación interesante si se liga a su indumentaria, casi siempre simple y desprovista de futilidades.
La pintura corporal suele servir para ocultar el verdadero rostro del actor, pero Michelena usa el blanco que indica ingenuidad (por esta razón es el color que usan también los mimos), la ropa simple y sin destaques, sirve para mimetizarse con la audiencia, de modo que su rol en el escenario es el de un ciudadano ingenuo más.
El mensaje esencial de Carlos Michelena es la crítica social, sin distingo de temas y personalidades ; en sus presentaciones suele abordar toda clase de tópicos, siempre desde una perspectiva preocupada, pero en clave de humor reflexivo.