Para tener una buena dinámica organizacional es necesario que las personas que conforman la organización tengan ciertas características como : ir en la misma dirección de los valores de la organización, compartir en igual medida esos mismos valores, adaptarse a los cambios y tener habilidades para enfrentarse a los distintos inconvenientes.
Por ello, si la persona es de naturaleza hostil e inflexible, no podrá adaptarse a la empresa u organización.
La personalidad de una persona es muy importante para la consecución de las metas organizacionales ya que esto permite la flexibilidad y adaptabilidad a los distintos escenarios que puedan surgir.
En mi experiencia, pertenecí a una organización de jóvenes que buscan desarrollar el liderazgo por medio de experiencias retadoras de intercambio en el exterior y he tenido que interactuar con personas muy distintas a mí.
Unas más agradables que otras y en parte he tenido que ceder mayormente por el bien de la organización para no generar conflictos.
Sin embargo, debido a la naturaleza de la organización se han dado espacios para enfrentar directamente estas problemáticas y estos espacios permiten ver al involucrado qué problemáticas se están desarrollando por sus comportamientos.
No obstante, algo importante es que uno no puede renunciar a la esencia propia de uno para dejar que los demás hagan lo que les de la gana.